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Evite las trampas de Internet


Había uno, abierto en “Internet”.
Y yo, sin pensarlo, fui directo a por ello,
¿Qué demonios iba a hacer hoy en este lugar?
Estaba muy tenso, y fui directo a por ello.

Pero en este sitio ofrecido por sólo un euro,
Entré, un poco, como una persona curiosa,
Te sientes autorizado a hacer cualquier cosa cuando ya eres viejo.
Sí, pero para penetrar con aprobación,

Tienes que ser capaz de disfrutar de tu mayoría,
Y me pidieron que lo exhibiera como evidencia,
Los números inscritos, un poco como un evento,
En mi tarjeta de crédito. No lo dudé,

Y estúpido como un burro les mostré
Los dieciséis números, más los tres que son la clave,
Ah, pero en qué señal me había metido,
Aquí estoy en la plaza, y por el ojo atraído
,
Miro las imágenes que están disponibles para mí,
Qué interesante es esta gente traviesa,
Despertando la envidia, su aspecto pulido,
Incluso hacerte olvidar lo que estaba planeado.

Entonces usted cierra el sitio, sin preocuparse,
Y a otros asuntos, te vas,
Pero al final del mes, un número te hace cosquillas.
En el estado de cuenta del banco, ¡estáis engañados!

Y casi cien euros, hacia ellos se han ido,
Porque abrieron una suscripción furtiva,
Quien, para deshacerse de él, no sabe cómo,
Y así, mes a mes, te encuentras robado.

Eso es todo, salí, pero qué negocio tan doloroso,
Para ver algunas imágenes en cinco o diez minutos,
Me habrán hecho descubrir que por mi propia cuenta cobran,
Quinientos veintidós euros, sin base arancelaria.

Amigos, vamos a la guerra con todos estos sucios ladrones,
Y sin romper, vamos a mostrarles todos nuestros colmillos,
Porque a los tribunales, no tenemos recurso,
Si ves estos sitios, date prisa y grita “¡Ayuda! »

Marcel, 30 de enero de 2010, 19:00 horas

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